11 agosto 2007


 

Desperté al caerme de bruces contra el suelo. Abrí los ojos de par en par, mientras miraba a mi alrededor. Acabé sentándome mientras me colocaba la mano en la cara y miraba a mi alrededor… Cierto, estaba en casa de Helena… No esperaba de ninguna manera que me diese cobijo, sin embargo, se lo agradezco. Vi a la bruja, vaya, sigue siendo la misma vieja histérica de siempre… Solo esperaba que no agobiase a Helena, si lo hacía, podíamos vernos todos en un problema. También conocí a su hermana pequeña… Hum… Helena intentó ocultarme que ella era Lensic… realmente, no pudo culparla, incluso yo hubiese hecho lo mismo. Aún así, me fastidia que aunque le dedique todo mi tiempo, aún me oculta cosas… Eso podría causarme problemas.
Miré el reloj… 6.30… Hora de levantarse… Hum… parece que me caí de boca justo a tiempo… Tomé mi mochila… lo poco que quedó “sano” de mi “pelea” con aquella mutante y me metí en el lavabo, esperando que no les molestase. Me duche, salí poco después completamente impecable mientras me revolvía el pelo. Luego fui a la cocina, viéndolas. Vaya, que temprano se levantan…
-Buenos días.-dijo Rena.
-¡Buenos días!-dijo su hermana, más animada.
-Buenas.-Saludé, realmente ya me sentía como "el Vash de siempre".- ... ¿Qué tal?
-¿Quieres tostadas?-preguntó Rena, que sostenía un plato con tostadas. Había cambiado un poco su actitud.

Helena tomó una del plato, la mordió con aire distraido y se sentó a la mesa con una taza entre las manos. Rena aún sostenía el plato y me miraba, esperando a que le contestara.
-Eh...-Me mantuve pensativo por un momento, luego asentí y tomé una mientras me sentaba.- Gracias. Os... Levantáis muy temprano, ¿no?
-Tenemos muchas cosas que hacer-contestó la hermana mayor, mirando un periódico que tenía sobre las rodillas.

Rena tambien se sentó con aire distraído y comenzó a mordisquear una tostada igual que había hecho Helena.
-Si, yo estro a trabajar en media hora.-añadió Rena.

La miré fijamente con el ceño fruncido, luego sonreí y asentí mientras mis ojos se dirigían hacia la ventana. Pronto el ir a trabajar será algo secundario para todos... este planeta se verá sumido en una pelea que aún no sabemos como finalizará. Sin embargo... entrecerré los ojos. La imagen de aquella mujer, "la bruja", regresó a mi mente. Esa maldita desgraciada en realidad lo que estaba haciendo era manipulandolo todo... Cuatro días... Bueno, en realidad ahora es menos tiempo para encontrarlos a todos. Mis ojos se quedaron clavados en Helena. Todo depende de ella. Ella me miró un momento, luego volvió su vista a la lectura.
Terminé la tostada, sin ganas, pues de pronto se me quitó el hambre. Me puse en pie, las miré por un momento y luego dije:
-Me voy a trabajar, que tengais un buen día.-Tras ello, fui hacia la puerta.
-Tú también.-dijo Rena mientras bostezaba.
-Deberías tomar algo más por el camino además de la tostada-me recomendó Helena.
-No tengo hambre, gracias.-Me despedí con la mano y continué mi camino.

Llegué a la comisaría, al parecer aquel tipo al que había encerrado hacia poco, Zicks, se había escapado. No me sorprendía, realmente esperaba que acabase haciéndolo. Me senté en mi mesa y comencé apensar. Conocía a la líder, a otra lensic, a Zick, pero debía ponerme en marcha. Cuatro días se pasarían demasiado rápido y para entonces Helena tenía que tener una decisión. Suspiré y miré a mi alrededor, en ese momento una señora ya entrada en años miraba nerviosa a su alrededor. Al parecer, no estaba segura de “lo que iba a hacer”. Bostecé mientras la miraba de reojo. Humanos… débiles y estúpidos humanos… Miré hacia otro lado, sin embargo, pronto se sentó delante de mi mesa. La miré de reojo, sus ojos suplicaban mi ayuda.Arqueé la ceja cuando me dijo:
-Mi vecino… Creo que maltrata a sus hijas.
-¿Cree?-Pregunté, luego me hice el interesado. De acuerdo, una cosa es que odie la miseria humana, otra que no haga mi trabajo.

Comenzó a contarme los golpes que había visto en su joven vecina, que el padre de ésta siempre estaba borracho y que cuando llegaba a su casa se oían golpes extraños. Me convenció y al final fui a la casa de estas crías. Al llegar, sentí algo extraño, fue por ello quizá por lo que puse mayor interés. Las examiné, me di cuenta de que algunas heridas eran viejas y otras nuevas, pero siempre eran graves. Fue por eso por lo que me concentré en convencerlas en ir a un hospital y, cuando lo conseguí y por fin me las llevaba, llegó el padre. Estaba borracho y muy agresivo, aún así conseguí inmovilizarles y les dije que salieran. Cuando por fin lo hicieron pude dar rienda suelta a “mi creatividad” y sin hacer mucho ruido, le pegué una paliza. Creo que la peor de su vida.
Le miré de reojo, luego susurré:
-Será mejor que renuncies a ellas, si no, te mataré.

Me miró asustado, luego creo que perdió el conocimiento. Al salir, me encontré con la cara de la más pequeña, Ali, ella aparentaba querer continuar con él. Sin embargo, su hermana, Ley, aparentaba querer desear salir de allí. Ella, Ley, era la que creaba en mi aquella extraña sensación. Lensic… Puede ser una de nosotros… Pensé en ello mientras el doctor la trataba, poco después me dejaron pasar no sin antes indicarme que debía quedarse algunos días en observación.
-Hola.-Le saludé, en mi rostro apareció una sonrisa.
-Hola.
-¿Cómo estás?-Me acerqué poco a poco a ella.
-Bien, como siempre, gracias. -La chica miraba al vacío.
-Ley...-Me senté a su lado.- ¿Puedo preguntarte algo?
-Dime.
-¿Por qué te decía monstruo?-Mis ojos se quedaron clavados en los suyos, sabía que no era adecuado preguntar por ello. Pero tenía que confirmar mis sospechas.
-Sinceramente, no lo sé.

Creo que pasó algo cuando era pequeña, pero no lo recuerdo...
-Oh... ya veo.-Asentí levemente, luego miré por la ventana.-Al parecer debes quedarte aquí unos días.
-Ya, bueno. Mejor que estar con mi viejo...
-No tienes porqué volver con él.
-No, no volveré. Almenos que Ali...
-¿Por qué tiene esa fijación con él?
-¡¡Yo que sé!! -dijo, levantando los brazos- El viejo que me tendrá manía y le cuenta historia mías cuando no estoy.
-Tranquila.-Aconsejé, luego me cruzé de brazos y me mantuvo en silencio, mirando al frente.
-Pero oye... si no vuelvo, ¿dónde tendremos que ir?
-No teneis otros familiares...-la miré de reojo.- ¿No?
-Que yo sepa no.
-Pues puedo buscarte un lugar. ¿Qué edad tienes?
-Yo 14, mi hermana 10...
-No te preocupes, encontraré un buen lugar para vosotras.
-No te preocupes, encontraré un buen lugar para vosotras.
-Gracias. -me miró, con la cara ya más tranquila.
-¿Quieres algo?-pregunté rato más tarde.
-No, estoy bien.
-De acuerdo.-Justo despues de decir eso, entró Ali en silla de ruedas acompañada por un doctor.- Hola Ali.
-¿¡Ali!? ¿¡Qué demonios...!?
-Debe descansar.-Anunció el hombre, luego me hizo un gesto para que le acompañara afuera.-Alicia, quédate aquí con tu hermana.
-Ali...
-Estoy bien.-Anunció Ali, luego salí con el hombre.

Este tenía una cara muy seria, al parecer iba a decirme algo grave.
-Necesita ser operada.-Anunció.
-Pues hagalo.-Respondí.
-No lo entiende, su operación de corazón es muy... cara. Temo que si no tienen el dinero no pueda hacerlo.

He aquí la miseria humana... El dinero supera la vida de un igual. Sonreí levemente, realmente quería cogerle por el cuello y despedazarlo pero... ¿Para qué? Él en realidad no era responsable... Continué observandole, hasta que al final le respondí:
-Yo lo pagaré.
-... bien...-me tendió la factura, era... mucho dinero.
-... Carguelo a esta cuenta.-Le tendí la tarjeta de crédito, luego le fulminé con la mirada antes de entrar en el cuarto.
-¿Qué pasa...?
-Ali tiene que operarse para que vuelva a estar bien.-Anuncié, luego coloqué mi mano en la cabeza de la niña y le sonreí.

Ali me volvió la sonrisa. Su hermana seguía con la cara seria.
-Tan grave es...?
-No es... nada importante. Todo irá bien.
-Entonces vale.
-El doctor vendrá pronto.

Así fue, llegó en menos de diez minutos con una amplia sonrisa. Tras haber pagado, ya las tratarían mejor e incluso les harían la pelota... Ay... mi higado... me lo han robado.... Pero en fin, yo normalmente no suelo gastarme esa cantidad de dinero en humanos, pero Ley... Ley tiene algo especial. Pronto se llevaron a Ali, la cual abrazó a su hermana y luego Ley se quedó mirando fijamente hacia la puerta.
-Estaré aquí contigo hasta que vuelva.-Le dije.
-Gracias...
-No tienes porqué darmelas.-En mi rostro apareció de nuevo una sonrisa. Estaba demostrado, ella no podía ser humana. Yo no le sonreía a un humano normal.
-Pero si tienes algo que hacer, ve... No quiero molestar...
-En realidad no.-Negué con la cabeza, tenía que hacer un maldito informe.. Bueno, que lo haga otro.

Ley se encogió de hombros.

Out: Otro post de Vash ^^ Gracias a Kao, Susy y Bop por su ayuda



Lau vió el Apocalipsis a las 5:43 p. m.

 

 
 

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    ♠Daserth

    ♣Lensic

 

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