05 agosto 2007
- Ni se os ocurra salir de casa!!
Y se fue. No me atreví a moverme hasta que cerró la puerta y sus pasos ya no se oían... y Ali empezó a llorar.
-¿Te duele?
-Sí...
-Voy a vendarte... -cogí las vendas que tenía escondidas en el armario y la vendé. Por suerte mi padre me pegaba más a mí que a ella...
-¿A ti no?
-No...
-A ti te da más...
-Soy fuerte, no pasa nada. -mientras la vendaba, Ali se desmayó.- ¡Ali! Ali.. Ali! Abre los ojos! Ali!
-Hmm... -poco a poco abrió los ojos.
-¿Ali, qué pasó?
-Me duele el pecho... el corazón...
-Voy a la farmacia.
-Pero papá dijo...
-Si tú te encuentras mal, no me importa lo que diga papá.
Todo ocurrió tan rápido que olvidé vendarme y salí corriendo del piso. Pero me choqué con una vecina cargada de bolsas que no veía nada a su paso. Se le cayeron y la ayudé.
-Cariño, que son esas heridas?
-...Ahora iba a la farmacia a comprar vendas...
-Pero os ha pasado algo?
-No... solo nos peleamos con mi hermana.
-...Id con más cuidado entonces, pequeña.
-Sí, no es nada. -y salí corriendo otra vez. En la farmacia pedí tiritas, vendajes y un remedio para el corazón de mi hermana. Pero no me lo dieron, como siempre. Me decían que debía ir a un médico para que pudieran dármelo. Y volví a casa. Al entrar vi a Ali en el suelo llorando más que antes.
-Ali!!
-Vete... -suplicó.
-Como voy a irme dejándote aquí? No me iré sin ti! -la puerta se cerró.
-¿No te dije que no salieras de casa?
-¡Ali se encuentra mal!
-¡¡No me repliques!! -y me abofeteó. Su aliento apestaba, había bebido.
-Deja que vaya al médico! Va a morir!
-Si tiene que salir un monstruo como eres tú, mejor! -cogió un palo de madera que había por el suelo y empezó a pegarme.
...
Abrí los ojos lentamente, Ali me estaba llamando.
- ¡Ley! No me dejes sola...
-Ali.. estoy bien...
-Tu cabeza...
-¿Qué le pasa?
-Está sangrando...
-... -papá esta vez estuvo a punto de matarme. Como tantas otras.- Tu también estás llena de sangre... Quieres bañarte?
-Bueno...
-Vamos... -me levanté y cogí de la mano a Ali. Creo que esta vez me rompió un tobillo. En el baño, Ali abrió el grifo para llenar la bañera y yo me miré al espejo. Sangre por la cabeza, las manos, morados por los brazos...Igual que siempre.
Aún me pregunto como podemos continuar vivas.
-Voy a curarme las heridas.
-Yo me bañaré entonces.
-No pongas mucha agua caliente o tus heridas seguirán abiertas.
-No, no... -fui a la habitación y me vendé. Gastábamos tantos vendajes por día...
Quiero huir...¿Por qué Ali quiere quedarse con papá?
Llamaron a la puerta. Un chico junto a la vecina de antes. Miré por la ventana: ya era media tarde. ¿Que querrían a esa hora? Abrí un poquito la puerta.
- ¿Qué quieren? Mi padre no está...
-Ehm... Verás, queremos ver como estás.-Dijo el hombre que acompañaba a la vecina.
-Como siempre. ¿Nada más?
-Por favor, un momento tan solo.
-Mi padre no quiere que hable con desconocidos...
-Tu padre no está ahora, además, solo será un momento.-Luego él miró a la mujer.- Además, a ella la conoces.
-Bueno... -abrí del todo la puerta. El piso estaba descolocado, sucio y apestaba a alcohol.- No es una maravilla de piso, pero...
-Yo no tengo, así que...-Dijo el muchacho mientras se encogía de hombros, luego entraba con la mujer. Ésta se colocó la mano en la boca, sorprendida.-
-¿Qué pasa?
-Nada.-Comentó el tipo, luego hizo que me sentase y comenzó a ver mis heridas.
-¿Por qué me miras así?- ese tipo me sonaba... Pero no se de que... si no podíamos salir de casa... ¿De la tele quizás?
-Estas heridas son muy feas.-Comentó él.- ¿Te importaría venir conmigo?
-...¿Para que quieres que venga?
-Para curarte.-Respondió.
-Puedo curarme sola.. pero gracias.
-en todo caso... -él miró a la mujer.- ¿Podría traer un botiquín?
-... sí claro...-la mujer le miró de forma extraña, luego se marchó.
-¿Puedo saber qué te ha pasado?-preguntó, cuando ella se había ido.
-Peleas con mi hermana, nada más.
-Esto no lo hace una hermana.-Dijo él, luego negó con la cabeza.
Miré hacia otro lado.
-Entonces, ¿qué?
-Un adulto.-Sentenció, luego me hizo mirarle.- ¿Qué ha pasado?
-Lo de siempre...
-¿Lo de siempre?
-No quiero decir nada... porque mi hermana quiere estar con él. Yo quiero marcharme, pero no dejando sola a Ali...
-¿Por qué quiere estar con él?
-No lo sé...
-¿Puedo hablar con ella?
-Está bañándose... Voy a ver si ha terminado ya.
Ese chico me sonaba pero.. ¿de qué? Fui hacia el baño, Ali estaba dentro de la bañera, con los ojos cerrados.
-Ali... Ali, despierta... -la zarandeé.
-Hmm....
-Cuando termines ven al comedor....
-Hmm... me encuentro mal...
-El corazón?
-Sí...
Fui a buscarle la ropa para que se canviase. Quizás ese homrbe pueda llevarla al médico.... Volví con él.
-Ahora se está vistiendo.
-Bien.-Asintió mientras me sonreía levemente, de forma agradable. Luego giró su cabeza hacia la ventana.
-Oye... ¿Quién eres tú? Es como si ya te hubiese visto alguna vez...
-Me llamo Vash.-Respondió aún mirando por la ventana.- Yo también tengo la sensación de que te he visto antes, pero acabo de mudarme a esta ciudad, por lo que no creo que eso haya sido posible.
-Yo... nosotras no salimos nunca de casa. Nuestro padre no nos deja. Así que supongo que es difícil que nos hayamos visto alguna vez.
-¿No os deja salir?-preguntó mientras me miraba, en ese momento oí como la puerta del cuarto se abría. Mi hermana nos miró levemente, como con pavor.- Hola.-Tras eso, Vash sonrió de forma agradable.
-No tengas miedo, Ali.
- .... Papá dijo que no dejaras entrar a nadie...
-Pero ahora papá no está. -copié la frase que dijo Vash antes.
-¿Cómo te encuentras, Ali?-preguntó él.
-... Duele.
-¿Puedes venir? Quiero curarte.-Vash extendió su mano hacia ella.
-...
-Ve... no te hará daño, yo estaré contigo. -Ali fue hacia él con miedo.
Vash le miró sonriente, luego comenzo a examinar las heridas de Ali de la misma manera que observó las mias. Sus ojos quedaron fijos en el suelo por un momento al acabar, luego nos miró.
-Teneis que ir a un hospital.-Dijo con voz paciente.
-Papá no nos deja. -contestó Ali.
-Será solo un momento.-Comentó Vash.- Luego... SI QUEREIS... podeis volver.
Miré a Ali.
-Tú que quieres hacer? Quieres volver?
-No podemos dejar a papá solo...
-Pero nos volverá a pegar... Tenemos una oportunidad de huir...
-Ali, no tienes porqué sentirte mal si te vas.-Dijo Vash, luego la miró a los ojos.
-No quiero! Yo... yo quiero que papá vea que no soy ningún monstruo!!
-No lo eres.-Vash se quedó delante de ella, mirándola fijamente.
-Pero papá dice que... que si voy con Ley... es que soy como ella.... y...
-No es cierto.-Negó Vash, luego me miró.- Y ella no es un monstruo
-Papá me contó que... que una vez se transformó....
-¿¡Yo?! -pregunté, sorprendida. Yo.. ¿me transformé?
-Que lo haya hecho no significa que sea un monstruo.-Dijo Vash, no pude evitar quedarme mirándole fijamente.
-....
-Aquí tiene el botiquín. -la vecina regresó, con el botiquín entre las manos.
-Gracias.-Respondió Vash mientras lo tomaba entre sus manos, luego nos miró.- ¿Qué me decis? ¿Venis?
-... Ali... -la miré.
-...Ley... -me miró. Su cara me decía que quería vivir más tiempo.
-Sí, venimos contigo. -y le cogí la mano a Ali.
Y entocnes apareció. En la puerta. Mi padre.
-¿¡Quién...!?-Gruñó al verlos, se acercó hacia nosotras pero Vash se colocó en medio.- ¡Quitate de delante!
-No.-Negó el muchacho, luego sonrió de forma atrevida.
-Papá... -Ali agachó la cabeza. Yo no dije nada, pero me quedé mirando a mi padre.
-¡¡Largo te he dicho, niñato!!-Le levantó la mano, luego lo golpeó. Vash detuvo el golpe, sin pestañear, le miré sorprendido.
-Podemos hacer las cosas por las buenas o por las malas...-gruñó el muchacho de pelo azul.
-No hagas locuras... -puse la mano en el hombro de Vash, para pararle.
-No las haré.-Respondió Vash, luego miró a mi padre con el ceño fruncido.- O deja que me las lleve al hospital... O me las llevaré sin su consentimiento, puede elegir.
-De aquí no se mueven!!! -gritó mi padre. Su aliento seguía apestando a alcohol.
Intentó golpear a Vash de nuevo, éste lo detuvo por segunda vez pero esta vez lo empujó lejos de nosotros. Luego sonrió levemente.
-Márchese.-Ordenó.
-Quién te ha ciho que te metieses en nuetsras vidas? Vete tú! -e intentó darle un puñetazo a Vash.
Vash me miró levemente, luego suspiró y detuvo el puño de mi padre con facilidad. Me resultó extraño, pues él aparentaba ser mucho más debil que mi padre físicamente. Luego le retroció el brazo y lo dejó contra la pared.
-Eh...Eh! -Ali empezó a llorar. La abracé. -Ali lo ve también....
-Por eso mismo lo inmovilizo.-Dijo Vash, luego me miró.- Ley... id fuera. Os llevaré al hospital. Estoy seguro de que tu padre se lo pensará.
-Es.. está bien. -cogí a Ali en brazos y salimos fuera.- Ali no llores...
-No debimos haber... no debiste haber abierto la puerta a.. a... -sollozó.
-Demasiado tarde ahora. Lo siento. -y la abracé de nuevo.
La vecina salió con nosotros, dentro de la casa no se oía prácticamente nada. Luego la puerta se abrió levemente, dejándonos ver a Vash. Estaba en perfecto estado, cerró la puerta y luego caminó hacia nosotras con una sonrisa amable, al final dijo:
-Ha aceptado.
-Me alegro.... -dije, con una media sonrisa.
-Ley? Que dices...?
-Vamos, vamos...
//OUT// Perdon por esta presentacion tan... tan.. larga? T_T me duele XD thx to loree :3 //OUT//
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